Pisadas en la Oscuridad...
Era una noche solitaria como
cualquier otra, la luna alumbraba levemente la parada de aquella esquina… Ni un
ruido se escuchaba en la avenida, solo estábamos la luna y yo ese día...
Pero de repente un sonido se escuchó
a lo lejos -era el sonido de unos tacones- y una silueta comenzó a vislumbrarse
a lo lejos, era una mujer, que irradiaba rabia por todo tu ser, diciendo miles
de palabras en otro idioma, maldiciendo imagino quien sabe qué cosa.
Se sentó a mi lado y me dio una leve
sonrisa, y de su bolso sacó un cigarro y se lo fumo de prisa, con cada bocanada
de humo botaba un suspiro, y se serenaba mientras se terminaba aquel
cigarrillo.
De repente se volteó hacia mí, y me
dijo ya es hora de partir. La mire sorprendido sin entender, y de repente saco
un arma y la apunto hacia mi ser.
Me dijo que estaba esperando con ansias aquella noche, y sin poder decir nada disparó su arma sin reproche y me
dejó allí tirado y coloco una carta en mi mano: "Te dije que algún día
regresaría por ti, ¿pensaste que no lo iba a cumplir?"...







